Abordaje del trauma con EMDR · Acompañamiento individual online
Transita
Para cuando ya sabes qué te duele y por fin quieres atravesarlo de verdad
Hay experiencias que no se quedan en el pasado. Un recuerdo que vuelve sin avisar, una reacción que no puedes controlar, un miedo que aparece en situaciones que «no deberían» afectarte tanto. Sabes de dónde viene. Lo has pensado, lo has hablado, quizá durante años. Y aun así, sigue ahí.
No es falta de voluntad ni de fuerza. Cuando una experiencia nos desborda, el cerebro a veces no consigue procesarla del todo y la guarda «tal cual», con las mismas emociones y sensaciones del momento. Por eso, aunque entiendas lo que pasó, tu cuerpo sigue reaccionando como si estuviera pasando ahora.
Lo que duele no se esquiva. Se transita. Y se puede transitar con cuidado.

Trauma con «T» y trauma con «t»
Cuando hablamos de trauma, mucha gente piensa solo en grandes catástrofes. Pero en EMDR distinguimos dos tipos de experiencias que pueden dejar huella.
- Trauma con «T» mayúscula. Acontecimientos graves en los que estuvo en peligro tu vida, tu integridad o la de alguien cercano: un accidente, una agresión, un abuso, una situación de violencia, un desastre o una pérdida repentina.
- Trauma con «t» minúscula. Experiencias que desde fuera pueden parecer «menores», pero que, sobre todo cuando se repiten, marcan cómo te ves a ti misma y al mundo: críticas constantes, humillaciones en el colegio, sentirte invisible en casa, una ruptura dolorosa, un despido, la sensación continua de no ser suficiente.
- Las dos cuentan. Lo que determina su impacto no es lo «grande» que parezca desde fuera, sino cómo lo viviste tú y los recursos que tenías en ese momento. Y las dos se pueden trabajar con EMDR.
¿Es para ti?
Sí, si…
- viviste una o varias experiencias difíciles que siguen condicionando tu presente
- tienes recuerdos, imágenes o sensaciones que vuelven y te remueven
- evitas lugares, personas o situaciones porque te recuerdan lo que pasó
- reaccionas con una intensidad que no entiendes (ansiedad, bloqueo, rabia, tristeza)
- sientes que ya lo has entendido con la cabeza, pero tu cuerpo no lo ha soltado
Antes de empezar
- Si no sabes de dónde viene lo que te pasa, quizá tu puerta sea Desvela. Si te sientes perdida y quieres empezar por conocerte, puede encajarte Brújula Interior.
- Coméntamelo en la primera sesión si estás atravesando una crisis aguda, has tenido episodios de disociación o tienes alguna condición médica como epilepsia o problemas oculares. Lo tendremos en cuenta para adaptar el proceso.
Qué es el EMDR
EMDR significa Eye Movement Desensitization and Reprocessing (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares). Es un abordaje terapéutico desarrollado por la psicóloga Francine Shapiro que ayuda al cerebro a reprocesar recuerdos que se quedaron «atascados».
Mientras te centras en un aspecto del recuerdo, se utiliza la estimulación bilateral: movimientos de los ojos, toques alternos o sonidos a un lado y a otro. Con esta ayuda, el recuerdo no se borra, pero pierde su carga emocional. Pasa a ser algo que ocurrió, no algo que sigue ocurriendo.
Primero, tu lugar seguro
Antes de tocar ningún recuerdo difícil, construimos juntas una base firme.
Entiendes qué te pasa
Psicoeducación: cómo funciona el trauma, por qué tu cuerpo reacciona como reacciona y por qué nada de eso es un fallo tuyo.
Creas tu lugar seguro
Con varios ejercicios, construyes un refugio interno al que puedes volver siempre que lo necesites, dentro y fuera de las sesiones.
Aprendes recursos para regularte
Herramientas sencillas para calmar tu sistema nervioso cuando la emoción sube.
Nunca entrarás en un recuerdo difícil sin recursos. Avanzamos a tu ritmo, y solo pasamos al siguiente paso cuando te sientes preparada.
Las 8 fases del EMDR
El EMDR sigue un protocolo estructurado en ocho fases. No todas duran lo mismo: algunas ocupan varias sesiones y otras forman parte de una misma sesión.
Historia y plan
Conozco tu historia y lo que te trae, y decidimos juntos qué recuerdos trabajar y en qué orden.
Preparación
Es la fase del lugar seguro: psicoeducación, recursos de calma y confianza en el proceso.
Evaluación
Elegimos el recuerdo que vamos a trabajar e identificamos la imagen, la creencia negativa sobre ti que lleva asociada, la creencia que te gustaría tener y lo que sientes en el cuerpo.
Desensibilización
Con la estimulación bilateral, el recuerdo se va reprocesando y su carga emocional disminuye.
Instalación
Reforzamos la nueva creencia positiva sobre ti («estoy a salvo», «soy suficiente») hasta que la sientas verdadera.
Exploración corporal
Revisamos si queda alguna tensión o sensación en el cuerpo y la trabajamos hasta que se libera.
Cierre
Terminamos cada sesión en calma, con tus recursos a mano, aunque el trabajo con un recuerdo no haya acabado.
Reevaluación
Al empezar la siguiente sesión, revisamos cómo estás y qué ha cambiado, para decidir el siguiente paso.
Qué trabajamos
- Los recuerdos y experiencias, con «T» o con «t», que siguen doliendo en tu presente.
- Las creencias negativas sobre ti que nacieron de esas experiencias.
- Las reacciones del cuerpo: tensión, alerta, bloqueo.
- Tu capacidad de regularte y de sentirte segura en tu propio cuerpo.
- Una nueva forma de contarte tu historia: desde la persona que sobrevivió y siguió adelante.
Por qué funciona
El EMDR es uno de los abordajes para el trauma con más respaldo científico. La Organización Mundial de la Salud lo recomienda desde 2013 para el tratamiento del estrés postraumático en niños, adolescentes y adultos, y también lo recomiendan guías clínicas como la del NICE británico (2018).
Además, no te pide que relates cada detalle de lo que viviste una y otra vez. Trabajamos con lo que el recuerdo te hace sentir hoy, y eso lo hace más llevadero para muchas personas.
Formato
- Sesiones individuales online de 55 minutos.
- Un proceso a tu medida: la frecuencia y la duración dependen de las experiencias que necesites elaborar. Lo vamos revisando juntas a medida que avanzamos.
